INFLUENCIA DE LA AUTOESTIMA EN EL APRENDIZAJE
AUTOESTIMA
Es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que somos y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somos por nosotros mismos y hacia nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, el cual nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos, a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación entre el temperamento del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.
Es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que somos y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somos por nosotros mismos y hacia nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, el cual nos enseña cómo somos, qué habilidades tenemos, a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el resultado de la relación entre el temperamento del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.
ORIGEN
La persona no nace con un concepto de lo que ella es, sino que éste se va formando y desarrollando progresivamente. Los seres humanos formamos nuestra visión predominante del mundo alrededor de los 5 años de edad. Nuestra percepción del mundo que nos rodea como un lugar seguro o peligroso, y nuestra predisposición a interactuar con él de manera positiva o negativa, es determinada a esta temprana edad.
¿En que se refleja la autoestima?
Nivel cognitivo - intelectual: Constituye las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior. El auto-concepto en experiencias pasadas, creencias y convencimiento sobre nuestra persona.
Nivel emocional afectivo: Es un juicio de valor sobre nuestras cualidades y nuestro “yo”. Implica un sentimiento negativo o positivo de nosotros mismos.
Nivel conductual: Es la decisión de actuar, de llevar a ejecución un comportamiento consecuente.
La autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para perseguir nuestros objetivos que deseamos alcanzar en nuestras vidas.
En el Ámbito Escolar
La persona no nace con un concepto de lo que ella es, sino que éste se va formando y desarrollando progresivamente. Los seres humanos formamos nuestra visión predominante del mundo alrededor de los 5 años de edad. Nuestra percepción del mundo que nos rodea como un lugar seguro o peligroso, y nuestra predisposición a interactuar con él de manera positiva o negativa, es determinada a esta temprana edad.
¿En que se refleja la autoestima?
Nivel cognitivo - intelectual: Constituye las ideas, opiniones, creencias, percepciones y el procesamiento de la información exterior. El auto-concepto en experiencias pasadas, creencias y convencimiento sobre nuestra persona.
Nivel emocional afectivo: Es un juicio de valor sobre nuestras cualidades y nuestro “yo”. Implica un sentimiento negativo o positivo de nosotros mismos.
Nivel conductual: Es la decisión de actuar, de llevar a ejecución un comportamiento consecuente.
La autoestima radica en que nos impulsa a actuar, a seguir adelante y nos motiva para perseguir nuestros objetivos que deseamos alcanzar en nuestras vidas.
En el Ámbito Escolar
Las experiencias vividas durante la infancia juegan un papel predominante en el establecimiento de la autoestima, y la calidad de estas experiencias influye directamente sobre el nivel de autoestima. Durante estos primeros años de vida, los éxitos y tropiezos, y como fuimos tratados en cada ocasión. Familiares, amigos, maestros, contribuyeron a la creación de la imagen de nosotros mismos que llevamos dentro, y en consecuencia, a establecer nuestro nivel de autoestima. Las personas quienes tienen a su cargo el cuidado de los niños, pueden hacer la diferencia al estar conscientes de las consecuencias para los niños de cada cosa que ellos dicen, hacen o piensan. De esta manera estarán contribuyendo a crear una generación de seres humanos con mayor bienestar general en sus vidas.
- Acepte al estudiante como es y no como debería ser.
- Evite compararlo con sus compañeros o hermanos.
- Háblele en forma positiva en todo momento.
- No lo etiquete: en vez de decirle lo hiciste mal, dígale yo sé que para la próxima lo puedes hacer mejor.
- No le grite, utilice todos adecuados de voz.
- Respete al niño/ alumno: escuche con interés, mire cuando le habla, deje lo que está haciendo o diga que en ese momento no se le puede prestar la atención que se merece y pídale que espere un momento.
- No interfiera cuando esté tratando de resolver el solo un problema. Deje que se equivoque.
- Ante un pedido de permiso explique el porqué si y el porqué no de la acción tomada.
Por: MARITZA AGUILERA

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